Yo decidí hacerlo aunque no supiera cómo

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¿Te ha pasado que tienes delante algo muy importante para ti, pero no sabes ni por dónde empezar?

Pues esa es la sensación que tuve cuando me puse delante de mi ordenador sin tener ni idea de cómo hacer una página web.

Y esa es también la sensación que tengo hoy, después de terminarla y no saber ni por dónde seguir.

Sí. Esa sensación de tener tanto dentro de tu cabeza que te nubla, te bloquea y hace que esas pequeñas cosas puedan convertirse en grandes monstruos de miedo y frustración.

Esa sensación por la que muchas veces te levantas de la silla y buscas cualquier distracción porque te supera pensar que tal vez no puedas, que no sepas hacerlo, que es muy probable que no lo consigas o que, tal vez, lo consigas y luego… ¿qué?

¿Te suena?

No te voy a mentir, porque no te mentiría a ti, sino a mí misma.

He tenido esa sensación cada día al sentarme en mi silla.

Ha habido días en los que algo se me ha atascado y esos monstruos me han pesado tanto que incluso he pensado:

“Pago a alguien y que me la hagan” o “No puedo más.”

¿Te suena?

Pero también ha habido momentos de muchísima satisfacción.

El que más recuerdo fue cuando puse en el pie de página el copyright:

“Todos los derechos reservados”

Cuatro palabras que quizá no tengan demasiado significado para el resto, pero que para mí resumen todo el trabajo y todo lo que ha supuesto esta página.

¿Te suena?

¿Sabes por qué terminé por no levantarme de mi silla para distraerme?

¿Por qué no me rendí?

Porque escuché la chispita que hay dentro de mí.

Esa chispita que te mantiene ahí, incluso con todos los nubarrones y las tormentas de tu mente y de la realidad que pueda rodearte.

¿Gracias a esa chispita?

No.

Gracias a mi decisión de escucharla y decidir actuar.

Yo decidí no tirar la toalla y terminar mi formación.

Yo decidí hacer mis propios procesos de coaching y cómo transitar por ellos.

Yo decidí hacerme autónoma sin esperar al mejor momento.

Yo decidí hacer mi propia página.

Yo decidí sentarme en mi silla cada día a pesar de todos los inconvenientes.

Yo decidí que esta página no fuese una página comercial, sino una extensión de mí misma, de la persona que soy.

Y yo he decidido que el primer paso después de terminar mi página sea compartir esto contigo.

Porque quizá tú también tengas delante algo importante y no sepas por dónde empezar.

Y quizá esa chispita también esté ahí.

Solo falta decidir escucharla.

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4 comentarios en “Yo decidí hacerlo aunque no supiera cómo”

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